En un predio muy arbolado con una especie conocida como “Sapindus Saponaria” o “Jaboncilllo”, se diseña una propiedad para un coleccionista de autos clásicos. El programa incluye espacio para una docena de autos en exhibición, que van desde modelos Ford de la década de 1930, hasta Jaguares, Porsches y Mustangs de las décadas de los 50s, 60s y 70s.
Adicionalmente, el espacio contempla un mezzanine para entretenimiento, donde se aloja un bar, una mesa de juego y otra de billar, así como un área de Home Theater.
Con una entrada independiente, el proyecto contiene un departamento de dos habitaciones para huéspedes ocasionales, mientras que en el zona del jardín,se cuenta con un área de estar conformada por una sala, comedor y cocina al aire libre, además de la piscina y un fogatero inmerso entre la vegetación.